Odesa es conocida por sus coloridas leyendas y sus historias extraordinarias, por su humor y por los talentosos, perspicaces y chispeantes odesitas, por el mercado Privoz y sus playas, por sus pintorescos patios, sus chismes y anécdotas, por su Teatro de Ópera y las Escaleras de Potemkin. Es una ciudad que atrae turistas de todos los rincones de Ucrania y del mundo, quienes vienen a disfrutar del sol en las playas del mar Negro y a pasar su tiempo libre. Una ciudad a la que siempre se quiere volver, una y otra vez.
Desde el primer día de su fundación, Odesa ha sido una ciudad internacional. Además de ucranianos, una parte significativa de su población proviene de los Balcanes y de países de Europa Occidental. Lo confirman los nombres de sus barrios y calles: Moldavanka, los bulevares Francés e Italiano, y las calles Griega, Búlgara, Judía y Polaca.
Descubra también usted Odesa: un centro de negocios, un importante nudo comercial y el mayor destino de recreación y entretenimiento del sur de Ucrania. Donde a una pregunta se responde con otra, donde se cuentan anécdotas con gusto, y se enseña a tomarse la vida con filosofía, sentido del humor e ironía.
Pasee por las callejuelas del centro histórico y de Moldavanka, respire el aroma del mar y de la acacia en flor, admire las majestuosas candelas de los castaños… en resumen, observe y absorba todo aquello que hace que Odesa sea Odesa. ¡Y le encantará!
Y, a pesar de que desde hace varios años el agresor ruso intenta sistemáticamente destruir la ciudad con ataques de misiles y drones, Odesa sigue conservando su encanto y su autenticidad.